Obras en casa: cómo proteger tus electrodomésticos
Reformar la cocina, tirar un tabique, cambiar el suelo… En cuanto una vivienda se convierte en obra, los electrodomésticos quedan expuestos: polvo de lijado, proyecciones de pintura, golpes, movimientos constantes. Y sin embargo, un frigorífico o una lavadora representan una inversión importante. La buena noticia: con algunos buenos reflejos y, si hace falta, un trastero de self-storage, puedes proteger tus electrodomésticos durante toda la reforma.
Por qué las obras son delicadas para los electrodomésticos
Pensamos primero en paredes y suelos, pero los electrodomésticos suelen ser los grandes olvidados del plan de protección.
- Polvo muy fino que entra por las rejillas de ventilación y puede afectar motores y placas electrónicas.
- Golpes y rayaduras al mover muebles, herramientas y materiales.
- Humedad puntual (masillas, pintura, limpieza) que puede dañar componentes eléctricos.
- Riesgo de vuelco o mal apoyo al desplazar aparatos pesados.
- Conexiones improvisadas en ladrones o alargadores sobrecargados para seguir usando los aparatos en medio de las obras.
El primer paso es decidir qué aparatos deben seguir en uso y cuáles conviene desconectar, mover o guardar mientras dure la reforma.
Paso 1: decidir qué se queda, qué se mueve y qué va al trastero
Antes de que lleguen los profesionales, haz un inventario estancia por estancia.
- Haz la lista de electrodomésticos: frigorífico, congelador, lavadora, secadora, lavavajillas, horno, placa, campana, pequeños aparatos.
- Identifica lo imprescindible para el día a día (normalmente el frigorífico, a veces la lavadora).
- Localiza las zonas de obra más intensas (demolición, lijado, alicatado) donde ningún aparato debería quedarse.
- Organiza una “zona refugio” en otra parte de la vivienda para uno o dos aparatos que quieras seguir utilizando.
- Planifica un almacenamiento externo para el resto: un trastero limpio y seco suele ser mejor que llenar el salón de electrodomésticos.
Paso 2: preparar bien cada aparato antes de moverlo
Tanto si los aparatos se quedan en casa como si van al trastero, conviene prepararlos correctamente.
- Desenchufa siempre y cierra las llaves de agua (lavadora, lavavajillas) antes de manipular.
- Vacía por completo el interior: comida, bandejas, cajones, filtros, agua residual.
- Limpia de forma rápida por dentro y por fuera para evitar malos olores durante el almacenamiento.
- Recoge y fija los cables con cinta o bridas para que no se enganchen.
- Protege las partes frágiles (puertas de cristal, mandos, esquinas) con cartón y plástico de burbujas.
Casos especiales: frigorífico, congelador, lavadora y horno
- Frigorífico / congelador: descongela, seca bien y deja la puerta entornada durante el almacenamiento para evitar moho y olores.
- Lavadora: vacía los tubos, seca la goma de la puerta y, si es posible, vuelve a colocar los pernos de transporte para fijar el tambor.
- Lavavajillas: limpia el filtro, deja la puerta entreabierta y asegúrate de que está bien seco.
- Horno: retira bandejas y accesorios, protege el cristal y bloquea la puerta si es posible.
Paso 3: proteger los aparatos que se quedan en la vivienda
Para los electrodomésticos que mantengas en casa, la prioridad es protegerlos bien y conservar un acceso cómodo.
- Aléjalos lo máximo posible de la zona de obra (pasillo, habitación libre, rincón del salón).
- Súbelos ligeramente del suelo si temes salpicaduras o fregados abundantes.
- Cúbrelos bien con fundas o plásticos resistentes fijados con cinta de carrocero (sin obstruir zonas calientes o rejillas).
- Respeta la ventilación alrededor de entradas y salidas de aire.
- Deja accesibles enchufes y llaves de agua por si tienes que cortar rápidamente.
Paso 4: almacenar electrodomésticos en un trastero
En reformas grandes o viviendas pequeñas, guardar los electrodomésticos en un trastero durante unas semanas suele ser la opción más segura y cómoda.
En un centro de self-storage del BAB (Bayona, Anglet, Biarritz), como nuestro centro de Anglet, tus aparatos se conservan en un espacio limpio, seco, ventilado y seguro; y si vives en Biarritz, puedes optar por un guarda muebles en Biarritz. Algunos consejos:
- Transporta los aparatos altos en vertical siempre que puedas, sobre todo frigoríficos y congeladores.
- Utiliza carro y cinchas para limitar golpes y facilitar los movimientos.
- Colócalos sobre palets o tacos en lugar de directamente en el suelo.
- Deja algo de espacio alrededor para que circule el aire y puedas moverlos más tarde.
- Agrupa piezas pequeñas y accesorios en una caja bien etiquetada junto a los aparatos.
Para elegir el tamaño de box adecuado, puedes usar nuestro simulador de volumen y dejarte aconsejar por el equipo local.
Caso práctico: reformar la cocina sin arriesgar los electrodomésticos
En Anglet, Anaïs y Julien reforman por completo su cocina. Para no trabajar “rodeados de electrodomésticos”, se quedan con un pequeño frigorífico y un microondas en el salón y guardan el frigorífico-congelador principal, el lavavajillas y la lavadora en un box de 3 m² cercano. Preparan y protegen los aparatos antes de trasladarlos al trastero. Durante las seis semanas de obra, la cocina queda despejada, los profesionales trabajan mejor y los electrodomésticos se mantienen fuera de peligro. Al final, los reinstalan poco a poco en una cocina nueva.
Paso 5: volver a poner en marcha los aparatos tras la obra
Una vez terminada la reforma, dedica unos minutos a comprobar cada electrodoméstico antes de usarlo.
- Quita el polvo de rejillas, juntas y mandos y comprueba que nada obstruye la ventilación.
- Revisa cables y enchufes antes de volver a conectar.
- Deja reposar frigoríficos y congeladores en vertical varias horas tras el transporte antes de encenderlos.
- Haz un ciclo en vacío en lavadora y lavavajillas para aclarar el interior.
- Observa los primeros usos (ruidos, vibraciones, fugas) y desconecta si algo no parece normal.
Para seguir organizando tus obras y tu almacenamiento
- Decide desde el principio qué electrodomésticos seguirán en uso y cuáles se guardarán.
- Prepara bien cada aparato antes de moverlo o almacenarlo.
- Utiliza un trastero seguro para los grandes electrodomésticos durante las obras importantes.
- Protege los aparatos que se quedan en casa de polvo, golpes y humedad.
- Vuelve a poner en marcha los electrodomésticos poco a poco y con vigilancia tras la reforma.
¿Vas a reformar tu vivienda y te preocupa el estado de tus electrodomésticos? Con algunas buenas prácticas y un trastero de self-storage en el País Vasco, puedes proteger frigorífico, lavadora y horno mientras dejas espacio para que los profesionales trabajen con comodidad. Calcula el volumen que necesitas, elige el centro más práctico y reserva tu box online en pocos clics.